El Centro Georges Pompiduo, que alberga el Museo Nacional de Arte Moderno, en París, fue el encargado de acoger en su sexta planta el desfile de presentación de la nueva colección de Mango para el próximo otoño/invierno. El hecho de presentar esta línea en una ciudad como París y la asistencia de numerosas celebrities de todos los campos, entre las que destacó la modelo Kate Moss, hace que la firma catalana suba otro escalón más en su carrera hacia las casas más importantes de prêt-à-porter del mundo.
Una impresionante pasarela a la que las modelos accedían por medio de unas escaleras mecánicas vio desfilar la colección invernal de Mango, basada en los colores oscuros y en la sofisticación. Ya podemos tomar buena nota de lo que se va a llevar en los meses más fríos del año: todas las tendencias quedaron recogidas en el desfile de la firma, donde pudimos ver desde las combinaciones más tradicionales hasta apuestas inesperadas. El desfile comenzó con la proyección de un corto, y las modelos comenzaron a desfilar entre los diálogos del film Mujeres al borde de un ataque de nervios.
Con la línea Opening, Mango nos ofrece su visión de una mujer trabajadora, que no pierde su estilo chic para acudir a su puesto de trabajo. Los trajes de chaqueta con pantalón son una buena opción para resultar femeninas en el entorno laboral, combinándolos con blusas de gasa con sutiles transparencias, tacones y pequeños bolsos de tipo pochette. Como complemento estrella destacó el uso de cinturones, tanto en los looks de día como en todas las demás apuestas, que alegran un outfit en tonos oscuros. El aire urbano lo dan las americanas entalladas y los abrigos tres cuartos, que vuelven como tendencia esta temporada. El estampado de moda será el de topos o lunares en distintos tamaños, combinando siempre el blanco y el negro.
Los vestidos de cocktail y de noche fueron sin duda los reyes de la pasarela: faldas cortísimas y escotes muy pronunciados, no recomendados para tímidas, que llenarán nuestras veladas invernales. Lo más llamativo fue la mezcla de tejidos: sobre la pasarela se mezclaban plumas, cuero y seda creando estilismos rompedores. Las prendas con aplicaciones de strass y Swarovsky también fueron protagonistas, otorgando un aire rock-glam a nuestro atuendo. Una vez más, los cinturones se llevaron la mayoría de las miradas: correas finas con aplicaciones de cristal para brillar como nadie con nuestros looks nocturnos. En cuanto a la paleta de colores, continúan con su reinado los tonos oscuros, que se adaptan bien a todas las ocasiones, aunque también vimos alguna explosión de color en vistoso rojo y luminoso nude.
La despedida y cierre del desfile corrió a cargo de la modelo brasileña Isabeli Fontana, quien ha sido imagen de la marca también en su colección de primavera/verano: un vaporoso vestido largo con estampado de topos blancos y negros y una gran abertura frontal en la falda dejaba ver sus impresionantes piernas, que pisaron con fuerza la pasarela parisina.






















