Si luego de vestirte, te miras al espejo y te deprimes, es porque aún no sabes que la ropa puede convertirse en tu mejor aliada. Sí, es así, cada prenda de vestir puede favorecernos o hacernos sentir mal, y todo depende de hacer las elecciones correctas al momento de llevarlas.
Este consejo se aplica a todas, pero sobre todo a quienes tienen unos kilitos de más o gozan de una contextura gruesa. Si estás en este grupo, pues ¡enhorabuena!, porque hemos preparado una serie de tips para que te veas más delgada luciendo las piezas adecuadas.
Consejos básicos
Conoce tu figura
Lo primero que debes hacer es mirarte al espejo y ver cuáles zonas de tu cuerpo te gustan y cuáles no. A tus favoritas, dale más presencia a través de colores, mostrándolas un poco más. A las que detestas, tápalas con tela.
Usa siempre la talla correcta
Tu ropa no debe ser ni muy ajustada ni demasiado holgada. Aplica este consejo, sobre todo, al elegir tu ropa interior, pues con ella podemos evitar que los indeseables michelines se salgan de su sitio.
Prefiere a los colores oscuros
Negro, gris, azul noche y marrón van muy bien, pero también te puedes atrever con un verde oscuro, púrpura, u otro tono opaco. Ponte tonos claros con moderación o en las zonas menos gruesas de tu cuerpo.
Lleva estampados pequeños o menudos
Si quieres flores, topos, o cualquier otra trama en tu outfit, sé sutil y llévala en pequeñas dimensiones. Y si de rayas se trata, opta siempre por las verticales y anchas.
Opta por los cortes rectos de las prendas
Las prendas rectas son una apuesta a lo clásico, nunca pasan de moda y nos ayudan a disimular el volumen de aquellas zonas que no queremos mostrar. Así que hay razones suficientes para tenerlas en nuestro armario.
Evita a toda costa las piezas con pinzas, pliegues, volantes o capas, pues solo contribuirán a que tu figura aumente aún más su grosor.
Viste de un mismo tono
Si sigues este consejo, podrás darle uniformidad a tu silueta y evitar los contraste que no te favorecen. La monotonía siempre podrás romperla con un complemento o una chaqueta.
Por prendas
Pantalones
Usa pantalones que entallen tu cuerpo, sin presionarlo demasiado. Los que llegan a la cintura suelen ser más beneficiosos, pues de esta manera se evita que el vientre cuelgue sobre el borde de la prenda.
Blusas, camisas y tops
Opta por escotes V, que además de darle libertad a tu cuello, tienen la fantástica cualidad de estilizar nuestro rostro. Con los cuellos redondos, ocurre todo lo contrario. Si en algún momento debes usarlos, suelta el primer botón.
Las partes de arriba también nos permitirán dar prominencia a nuestros pechos, si así lo queremos. Por eso, puedes llevar blusas que se ajusten en esta zona, pero que se sueltan al momento de llegar a la cintura. ¡Nada de péplum!.
Si no estás a gusto con tus brazos, tápalos. Usa mangas tres cuartos o largas, y así la grasa y la flacidez acumulada quedarán bajo tela.
Faldas
Lo mejor es ceñirse a los cortes rectos y tradicionales de los que ya te hablamos. Evita las faldas evasé o acampanadas, o los cortes lady like, ya que sólo contribuyen a aumentar el tamaño de nuestra cadera.
Vestidos
Las telas vaporosas y con caída son para ti, así que tenlas muy en cuenta al momento de llevar un vestido contigo. No uses drapeados ni péplum.
Para la noche, los vestidos largos te harán ver estilizada, ligera y perfecta. ¡Te sorprenderás cuando te pongas uno!.
Shorts y prendas cortas
Si tus muslos son muy gruesos, no lleves shorts ni minifaldas, pues los dejamos en evidencia con tanta piel por fuera.
Para ver ejemplos de cada prenda, te invitamos a visitar nuestra Galería.
Fotos: H&M, El Corte Inglés, Curvissa.





















