Normalmente, cuando veo un lookbook de Stradivarius, lo asocio con chicas que acaban de pisar los 20 y que se están alejando de los diseños más adolescentes. Pues resulta que este agosto me he llevado una sopresa, agradable eso sí, porque lo que se viene para Otoño es mucho más adulto de lo que vi en las últimas entregas que se hicieron para enfrentar el calor del verano.
Yo creo que esta impresión me la he llevado por la fuerza que le imprimen las terceras piezas a cada outfit. Stradivarius le ha apostado a las cazadoras estructuradas en dos colores, a las americanas de flores, a las básicas e imprescindibles camisas negras slim y a las clásicas chaquetas en dénim que, obivamente, vienen con tachas y puntas para unirse a la tendencia rock.
Y sí, que lo que ha hecho la firma es redefinir los básicos del armario para entregárnoslos mucho mejor, porque aunque más adulto, el atrevimiento y la diversión no se acaban.
A mí me ha fascinado ese vestido estructurado de tubo, que con el cinturón de rosetas negras y doradas es para morirse. Y es que hay que ver que los accesorios metálicos que trae Stradivarius, en especial los brazaletes, siguen una línea rockabilly que es súper ponible y combinable.
Si hay algo que no me termina de convencer son los pantalones estampados. Yo es que prefiero ser discreta con mis piezas de abajo y por eso casi siempre me voy con prendas lisas. Sin embargo, este pantalón con floral print en blanco y negro podría hacerme cambiar de opinión.
Camisas de gasa, jerseys a rayas, shorts y vaqueros desgastados y muchas, muchas puntas, completan un lookbook que no tiene desperdicio. ¡Qué manera de comenzar en otoño en pleno verano!





















